¿Las orejas también necesitan un espacio propio?
Pensar los apéndices como parte de la silueta y del movimiento.
Las orejas largas hacen reconocible a Bruno, pero también pueden mezclarse con el hombro o con los objetos que lleva. No las trataría solo como un detalle decorativo.
En una pose quieta buscaría una separación clara. Para caminar, primero comprobaría el cuerpo y luego elegiría un movimiento pequeño de las orejas.
¿Cómo decides qué apéndice debe quedarse cerca del cuerpo y cuál puede abrir la silueta? Me interesan ejemplos de personajes originales con tareas cotidianas.